HISTORIA DEL FARO DEL SALINAS YACHT CLUB

Texto e imágenes: "Historia Marítima del Ecuador - Tomo XIII", de Eduardo Estrada Guzmán, editado por el Instituto de Historia Marítima de la Armada del Ecuador

La historia de este faro es, en realidad, la historia del faro de la Isla de Santa Clara, dado que la linterna -aparato de iluminación y su estructura de soporte- fue parte del segundo faro de dicha isla. Aunque podría resumirse en una mención al año de compra, años de servicio en tal o cual lugar, año de traslado al SYC, etc., es interesante conocer los pormenores del por qué de su existencia, y, de esa manera, entrelazarnos con una parte interesante de la historia del Ecuador que es la historia de los faros del país.

Antecedentes

La Colonia

Durante la época de la colonia, las Autoridades no ponían mucho interés en el sistema de balizas, las cartas primitivas no eran muy exactas y navegar por estas aguas era muy arriesgado. De hecho, la cartografía más exacta, con sondajes inclusive, era la realizada por piratas. Este mapa del Golfo fue dibujado por el pirata Clipperton.

Ecuador independiente

La historia comienza con la llegada de Vicente Rocafuerte a Guayaquil en enero de 1833. Estando embarcado en el bergantín "Colombo" y luego de 31 días de viaje, éste se vara en uno de los bajos de la Isla Puná. Rocafuerte venía de ver costas bien balizadas y faros bien instalados en Europa y Norteamérica. A su vez, por estar relacionado con el comercio en Guayaquil debe haber escuchado los frecuentes percances de las embarcaciones que navegaban por nuestras costas, situaciones que generaban cuantiosas pérdidas a los armadores, importadores y exportadores de productos. Ya en el cargo de Presidente de la República, Rocafuerte se empeñó en llevar al país por el camino del progreso y entre las medidas a tomar no podía faltar la de la señalización de las costas.

El primer faro

Así es que en 1836 se elabora un proyecto con las obras que el Presidente consideraba urgentes para generar seguridad a la navegación hacia el puerto de Guayaquil. Entre sus puntos se menciona: "Establecer un faro en la isla de El Muerto (actualmente Santa Clara)", "Situar en la misma una estación de prácticos", "Establecer la provisión de víveres para los residentes en la isla" y "Formar presupuestos de los costos de mantenimiento del faro y las habitaciones para los prácticos".

El trámite para la adquisición de "La Farola" se inició en la Junta de Hacienda del Guayas a mediados de 1841 y el 25 de noviembre de 1841 fue inaugurado el primer faro ecuatoriano en la isla de Santa Clara, que comenzó a operar regularmente el 2 de diciembre del mismo año. Los reportes indican que la linterna fue adquirida en Baltimore, EE UU. Ésta estaba instalada sobre una torre de madera.

Inauguración del primer faro de Santa Clara, en noviembre de 1841.
Recreación artística a cargo del Arq. Alfredo Ochoa Litardo.

El tiempo transcurre y el mantenimiento del faro se hacía cada vez más difícil y bastante costoso , de hecho, hay documentación que demuestra que funcionaba irregularmente. La Lista Mundial de Faros de 1869 lo describe de la siguiente manera:

Nombre de la luz Guayaquil
Nº de luces y características 1 luz fija
Visibilidad 5 a 8 millas náuticas
Altura de la luz sobre el mar 230 pies
Ubicación Cerca del centro de la Isla de Santa Clara
Latitud 3º 10'
Longitud 80º 25' 08'' W
Descripción del faro ninguna
Observaciones No estaba prendido en mayo de 1866. Aparentemente está servida con indiferencia

El primer sistema de faros

El 28 de agosto de 1869, la Convención Nacional reconoce oficialmente la inutilidad del faro y decide "establecer, en el lugar conveniente de la isla de Santa Clara, un faro con luz de primera clase, y dos más con luces de segunda, el uno en Puntarenas y el otro en Punta-mandinga." Junto con la colocación de boyas, también programada, se inauguraría un sistema de faros que guiaría a las embarcaciones en su navegación por la costa ecuatoriana.

En 1870 el Gobierno del Ecuador encarga a la firma Barbier & Fenestre, de París, Francia, la fabricación de dos faros, dos luces de puerto y dos boyas con campana. Estos son entregados recién a fines de 1871. Próxima la entrega los directores de Barbier & Fenestre sugieren la conveniencia de que sea una persona debidamente capacitada quien instalara los delicados equipos. Así, el 19 de noviembre de 1871 se firma un contrato con el Ing. Ferdinand Dioudonnant, mecánico de faros, que establece que el francés debía venir a Ecuador a instalar los equipos y enseñar a usarlos.

No bien llegados los componentes del faro se comenzó la construcción de la torre y luego, todo bajo la dirección de Dioudonnant, se procedió a colocar la linterna de modo que la noche del 1º de agosto de 1872 se encendió por primera vez el faro nuevo de Santa Clara que desde esa noche iluminó el golfo y la entrada al puerto de Guayaquil y ahora está en el SYC. A diferencia de la inauguración del primer faro, cuando se inauguró éste no hubo ceremonia formal con autoridades. Simplemente se encendió y entró en funcionamiento.

Inauguración del segundo faro de Santa Clara, en agosto de 1872.
Recreación artística a cargo del Arq. Alfredo Ochoa Litardo.

De esa manera había finalizado con éxito la primera de las varias etapas necesarias para establecer el primer sistema de faros de la República.

Durante los meses siguientes el mecánico francés mantuvo un control regular de este faro mientras se instalaban los demás y entrenó personal para el correcto manejo y mantenimiento de los equipos.

Descripción del faro

La siguiente descripción del segundo faro de Santa Clara define las características, excepto en la parte que se refiere a la torre, del faro del SYC. (en negrita se transcribe el texto que apareció en el diario "El Nacional" en 1871 con motivo de la inauguración del faro)

La torre

Su forma es una pirámide truncada de ocho faces, de 2 m 70 cm en su base y de 2 m 20 cm en su parte superior; tiene 6 m 85 cm de altura sobre 8 m 50 cm de base y en su parte superior lleva 6 m 10 cm.
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El conjunto de la linterna

El conjunto de la linterna fue construido en París, Francia, en 1871 por la compañía Barbier & Fenestre. El conjunto comprende el cuarto de la linterna, el lente Fresnel, la lámpara y el mecanismo de rotación. Está construida con materiales adecuados para el ambiente salino en que funciona pero aún así requiere mantenimiento constante.

El aparato de 3º orden

Luz fija blanca, variada con destellos de 30'' en 30'' alumbrando todo el horizonte. Una revolución entera en 6 minutos. Períodos de 30'' presentando sucesivamente:
Un destello. Duración 4''. Intensidad máxima 750 mecheros cárcel.
Un eclipse parcial. Duración 26''. Intensidad 35 mecheros cárcel.
Alcance de la luz fija: 18 millas. Alcance de los destellos: 24 millas con el horizonte despejado.

El lente Fresnel de 3º orden está compuesto por 12 paneles de destello, de cristales dióptricos que forman el tambor lenticular giratorio. La corona o parte superior del lente tiene 5 paneles de 11 anillos prismáticos catadióptricos en escalones y la base o falda 4 paneles de 4 anillos de prismas catadióptricos sobrepuestos, con un espacio vacío para poder atender la lámpara. La corona y la falda son fijos. Este orden de lente es el menor utilizado para faros costeros, siendo el de 1º orden más poderoso.

El brillo tanto de las lentes como de los prismas, necesitan una conservación continua, la menor mancha de aceite o el polvo interceptan la refracción de la luz. Se sacude el polvo con plumero y el aceite con espíritu de vino.

La lámpara

La luz se iluminaba inicialmente con una lámpara Argand mejorada, diseñada por Monsieur Degrand, la cual tenía tres mechas y su combustible era aceite de oliva. El Ing. Dioudonnant la cambió en abril de 1873 por una nueva diseñada por el Capitán Doty, pues el combustible de queroseno que usaba esta última costaba la mitad.

La máquina de rotación

Está colocada la máquina de rotación en la base del aparato, haciendo una caja circular provista de sus cuatro puertas circulares, con sus cristales para vigilar su marcha, así como para enaceitar los goznes y partes de fricción.

El mecanismo de rotación era regulado por pesas que bajaban por el centro de la torre y la cuerda se daba con manivela.

La linterna

La armazón de la linterna es de fierro forjado cubierto de bronce, en todas sus superficies exteriores que están puestas a la acción del aire del mar, los montantes verticales recubiertos exteriormente con barriles de bronce soldados con estaño, se sujetan además con tornillos. La cúpula también es de cobre rojo laminado, Las riostras que unen los montantes entre sí son también de bronce. Se considera además, como haciendo parte de la linterna las galerías de servicio, una puerta en el interior para permitir hacer el aseo de los cristales y del aparato, y para poder limpiar y vigilar de noche su marcha; la otra exterior para limpiar los cristales de la parte por fuera. Una escalera de fundición está puesta en el interior y por afuera se emplea otra de mano con ganchos.

Debajo de la linterna y con los mismos montantes existe el cuarto de servicio formado con soleras, riostras planchas de fiero, y se afirman dichos montantes con las cuerdas del piso de la torre por medio de arandelas y pernos fuertes.

La torrecita (cuarto de servicio) y la linterna hacen un prisma regular decágono de 2 metros 80 cm de diámetro de ángulo a ángulo y de 0 metros 80 cm de lado, haciendo puerta para la entrada del cuarto del servicio.

En la parte superior de la linterna hay:

Diez cuervos de bronce (elementos de construcción) a caballo sobre los arcos y fijados sobre la solera, sirven para recibir:

En la solera se apoya con cuervos de bronce una cubierta de cobre, de forma esférica, la cual enlaza con los montantes cuervos por medio de tirantes, de pendolones y de riostras; está coronada de un pié con su bola que sirve de chimenea y ventilador, permitiendo que se establezca la corriente de aire necesaria para alimentar la combustión de la lámpara. A la misma solera se une un canal de cobre para recibir el agua que cae en la cúpula y por medio de pequeños atenores vierte al exterior. El enlace de unas piezas con otras se hace por medio de tornillos y pernos, la cúpula está soldada.

La linterna concluye con un pararrayos de 2 metros y 40 centímetros de cobre rojo terminado en una punta de platina, está provisto de sus cuatro puntos cardinales y flechas que indican la dirección de los vientos. El conductor metálico del pararrayos lleva en uno de sus extremos, un anillo que se sujeta a la barra anterior por medio de un alambre arrollado, y continúa hasta la cornisa o coronación de la linterna, y desde allí desciende al o largo de la torre hasta el pozo que le pone comunicación con la tierra.

en el cuarto de servicio hay diez ventiladores de cobre, movibles a la mano, se servirán del lado por donde viene el viento.

Toda la cúpula está soldada en estaño.


Faro de la Isla de Santa Clara, circa 1885

El servicio de rutina

En 1874 y luego de varios contratiempos con el Capitán de Puerto de Guayaquil, el Ing. francés Dioudonnant desaparece de la escena y los faros, luces de puerto y boyas entraron en su trabajo rutinario bajo el mando operativo y administrativo de la Capitanía del Puerto de Guayaquil. Sin embargo, el término rutinario, en materia de trabajo en faros, tiene una dimensión muy distinta a lo que se considera rutinario en tierra firme. Esto era cierto especialmente en los faros aislados como el de Santa Clara y el de Punta Arenas. El aislamiento requiere de personas con un temple especial en su carácter, particularmente cuando hay que ver las mismas otras dos caras todos los días. La soledad que encontraba este personal era muy severa por lo que no duraban mucho tiempo en sus puestos. Esto se agravaba con la irregularidad en el abastecimiento de combustible y provisiones, pues no se contaba siempre con una nave que diera el servicio de manera regular sino que por lo general éste debía ser autorizado especialmente para ser prestado por una nave de la Armada o ser contratado a una de las chatas o balandras que prestaban servicio en el golfo. Esto producía frecuentes demoras, con la consiguiente desesperación de los empleados. Se dieron casos en que los faros no se prendieron por falta de combustible y otros en que los empleados se embarcaron en la primera nave que pasó por allí y luego no quisieran regresar a sus puestos de trabajo.

El servicio de faros contó con naves propias en algunos años pero éstas se deterioraban rápidamente o se destinaban a otros servicios por lo que era necesario recurrir nuevamente al flete de chatas o balandras.

Los faros AGA

Pasan los años nuevamente y los faros comienzan a fallar en sus funciones, a la vez que en el mundo otras tecnologías se hacen más simples y efectivas para la demarcación de aguas navegables.

En 1911, durante le Gobierno de Eloy Alfaro, se resolvió la compra de faros AGA para reemplazar a los antiguos. Dicha compra se hace efectiva recién en 1921 cuando se firma el contrato entre el Gobierno de Ecuador y la firma Svenska Aktiebolaget Gassaccumulator, de Estocolmo, Suecia que establece la compra de dieciséis faros, entre ellos uno equivalente al cuarto orden para reemplazar al de la isla Santa Clara.

La linterna del faro del SYC

El 6 de diciembre de 1921 entra en funcionamiento el 3º faro de la Isla Santa Clara, del sistema AGA, y se apaga la linterna Barbier & Fenestre del 2º faro.

No se sabe qué pasó con los faros lenticulares una vez instalados los aparatos AGA en su lugar pero lo cierto es que el faro de 3º orden de Barbier & Fenestre estaba en el fuerte de Punta de Piedra en 1955. El Comodoro Juan Alfredo Wright Aguirre, del Guayaquil Yacht Club, fue informado de la existencia de este aparato y él, con otros socios del Club, gestionaron su compra a la Armada por el valor simbólico de 5000 sucres.

Es así que en 1956, en la sede social del Guayaquil Yacht Club en el Río Guayas se construye una pequeña torre en la cual se coloca el faro, el que es armado por el Ing. Nicolás Pecharich. Éste se adecua de tal forma que se ilumina con un bombillo eléctrico y el mecanismo de rotación también se convierte a electricidad, estando a cargo de la instalación del motor el Secretario del Club, Sr. Ernesto Baquerizo Lince. El faro permanece en ese lugar hasta que, en los años '70, se remodela el local del Club y el faro pasa a una bodega en espera de su instalación en la sede readecuada; sin embargo, por razones técnicas, la reinstalación no es posible.

En 1992, el Comodoro del Salinas Yacht Club, Ab. Luis Eduardo Gómez Bejarano propone al comodoro del Guayaquil Yacht Club, Sr. Carlos Pino Plaza, que el faro sea prestado en comodato al primero, hasta que se lo reubique en la sede del segundo. Los directores de los respectivos clubes aprueban un convenio de comodato y el faro es recuperado de la bodega e instalado en el espigón del Salinas Yacht Club. La luz de la linterna se prendió nuevamente el 3 de julio de 1993 en medio de una ceremonia especial, imponiéndosele al faro el nombre del Comodoro Juan Alfredo Wright Aguirre.

Los mecanismos y los lentes Fresnel para este tipo de faros no se han fabricado desde comienzos del siglo XX, por lo que los pocos que quedan completos y en estado de operación son considerados tesoros de interés histórico y son irreemplazables.

Componentes de un faro

Torre

Es una construcción que debe ser lo suficientemente sólida para cumplir su propósito, debiendo tener las dimensiones adecuadas para alcanzar la altura deseada sobre el nivel del mar. La altura de la torre depende del alcance geográfico o geométrico que se desee dar a la luz y del sitio o la cota del lugar donde se ubica. La altura también tiene relación con la potencia lumínica de la luz. Una luz más potente deberá tener una mayor altura sobre el nivel del mar para tener mayor alcance.

Durante el día, en que la luz no funciona, la forma y el patrón de pintura de la torre identifican al faro.

La fuente de luz

La luz es el componente principal durante las noches pues es el aviso a los navegantes de que algo se encuentra en su camino y, al mismo tiempo, les permite ubicar su posición geográfica en base a sus características propias.

La luz está compuesta por tres partes:

Todo esto está contenido dentro de un cuarto metálico con escalera interior, puerta al exterior y ventanas amplias de vidrio. El conjunto del cuarto y su contenido se denomina linterna.

Fuente de luz

El bracero de leña y las velas de cera proporcionaron las primeras luces y precedieron a las lámparas de aceite. En este último caso el combustible era de origen animal como el espermaceti, o vegetal como los aceites de oliva o de colza. Las lámparas de aceite más primitivas consistían en un recipiente abierto con una o más mechas de lana.

El primer avance importante en este tipo de lámpara lo dio en 1782 el científico suizo Ami Argand, quien inventó una lámpara de aceite con una luz diez veces más potente. El aumento de luminosidad lo logró modificando la mecha e instalando una pantalla alrededor de la luz para manejar el flujo de aire ascendente, lo que proveía a la luz de más oxígeno. Posteriormente otros experimentadores hicieron más mejoras de manera que la lámpara de Argand fue, en sus versiones mejoradas, la principal fuente de luz para los faros por más de cien años, hasta el advenimiento del gas acetileno y la electricidad.

La óptica

El vidrio de buena calidad que se pudo conseguir a fines del siglo XVIII, luego de la revolución industrial, propició el desarrollo de los experimentos en óptica, entre ellos los relacionados con la amplificación de la luz a través de lentes convexos.

Es así como en 1819 el francés Agustín Jean Fresnel diseña un sistema de lentes dióptricos que arreglados de una manera específica refractaban la luz para crear un haz horizontal o vertical a partir de un punto de luz ubicado en su eje focal. Este haz daba una luz brillante de extraordinaria potencia lumínica.

Faro con Lente Fijo

Muestra una luz estable en todo el horizonte alrededor del faro. Está compuesto de una faja horizontal de lente convexo en el plano focal y lentes prismáticos dióptricos y catadióptricos arriba y abajo de la faja central, los cuales producen un haz continuo de luz.

Faro con Lente Rotativo

Éste muestra una luz variable con características específicas que se repiten en ciclos de duración determinada. El "lente" se compone de varios paneles de lentes, desde 2 hasta 24, ubicados uno al lado del otro para formar un tambor lenticular equidistante alrededor del a fuente de luz, que está ubicada en el plano focal. Cada uno de los paneles cuenta con un lente convexo redondo conocido como ojo de buey en el eje horizontal y prismas dióptricos curvos arriba y abajo de éste. En la parte superior o corona del lente y en la parte inferior o falda, tiene prismas catadióptricos. EL número de paneles, su diseño y la velocidad de rotación le dan al faro la característica de destello y eclipse. El destello ocurre cuando el ojo de buey está en línea recta con el punto de observación y el eclipse ocurre en el intervalo entre los ojos de buey. A los paneles se los denomina "paneles de destello."

Los órdenes del lente Fresnel

Los órdenes son los tamaños de los sistemas de lentes que diseñó Fresnel para los diferentes usos. Originalmente eran seis órdenes. El mayor, de 1º orden, tenía 182.88 cm de diámetro interior y 548.64 cm de alto. Los órdenes descendían hasta el pequeño lente de sexto orden que tenía 30.48 cm de diámetro interior y 45.72 cm de alto. Luego se agregaron 3 órdenes más, siendo el mayor de 259.08 cm de diámetro, 670.56 cm de alto y un peso aproximado de 15 toneladas.

Los lentes hasta el segundo orden fueron usados en faros para costas abiertas. También se los conoce como "de recalada". Los de órdenes medios su usaban para navegación costera (ensenadas, golfos) y los más pequeños para bahías pequeñas, canales, estuarios y puertos.